15 de enero de 2010

Inspiración

Bueno, pues son casi las dos de la mañana de un viernes, tengo que despertarme dentro de cinco horas para ir a dos horas de clase tan aburridas como complicadas, pero estoy aquí, algo me hacía dar vueltas en la cama, algo me removía el estómago, supongo que serían letras, porque mientras escribo esto, me voy sintiendo mejor, me voy escapando poco a poco de la tensión, acercándome a la tranquilidad.
Quiero explicar aquí algo que siento, bueno, no es un sentimiento propiamente dicho, es más bien un...no sabría decirlo, alguien seguro que tiene la palabra, alguien seguro que sabe técnicamente como explicar lo escrito aquí, pero para ese alguien precisamente, escribo casi en estado de locura.
No cuento las letras, no calculo los tempos, ni siquiera miro si debería corregir una expresión, simplemente escribo, y no es poco.
Simplemente soy un chaval de dieciocho años que cuando tiene algo, lo plasma en letras, en las letras que sus dedos le digan, en las frases que sus pensamientos le dicten, sin contar con materia prima, sin meditar sobre futuras reflexiones (por eso son futuras, ¿no?), yo soy así, yo escribo así, y todo análisis posterior escapará a mi entendimiento, por básico que sea.
¿Acaso se puede atrapar la esencia de una mirada? ¿O se puede atar a alguien a una idea fija? O más locura aún, ¿se puede revivir lo que dejó de estar vivo?
No, no se puede, la lógica lo impide, las reglas simplemente no lo toman siquiera en cuenta, las ideas preestablecidas no lo podrían comprender, pero al mismo tiempo...
Si, si se puede, puedes escribir para liberarte, para conquistar sutilmente mentes débiles, para crear ideales tan fuertes como muros, para reflejar la emoción del brillo de unos ojos, puedes escribir para resucitar la memoria de los que ya no están... Eso es escribir, escribir es la búsqueda del sentimiento compartido, compartido entre el que escribe, y siente una parte, y el que lee, que completa las palabras devolviéndolas a la esencia de su alma.
Escribir será un éxito cuando se haya transmitido algo que deje una huella, más o menos duradera en la memoria de los hombres. Tras esa victoria sobre la lógica, la lógica se plegará a la inspiración del escritor, y buscará en lo intangible reglas que demuestren que todo se puede controlar, que todo se puede evaluar, para finalmente...rendirse ante la evidencia...
Las palabras dicen cosas, que la lengua no podrá manejar...

2 comentarios:

  1. Señor Horacio:

    Quiero decirle que me ha gustado mucho su forma de expresarse. Necesitamos que la inspiración gane el combate a la razón! Un abrazo amigo.

    ResponderEliminar
  2. Ya hace tiempo de este artículo y cuanto más lo leo, más me gusta.. así que creo que merece un análisis no?
    la yuxtaposición es lo tuyo, paralelismos no sólo en frases consecutivas sino en diferentes párrafos, preguntas retóricas que llegan (sin duda) al lector y lo invitan a seguir leyendo y una de tus frases célebres que más me gustan.
    como diría algún erudito de siglos pasados "finis opus coronat".. el fin corona la obra.
    :):)

    ResponderEliminar