8 de enero de 2013

Planeando improvisar

Despertar según lo planeado, tras escuchar un despertador que ha sonado puntual. Comienza el día en tu mente perfectamente trazado, primero desayuno, luego insti, más tarde almuerzo y luego lo demás.
Con un guión establecido, con una idea muy clara, con la ciencia cierta de que está controlado, pero con la certeza de que al minuto se te habrá escapado.
Porque resulta que planeas el momento y no las palabras, perfeccionas el horario y no el uso del tiempo, y ordenadas por porciones un día atareado, sin tomar en cuanta los semáforos, la anécdota del finde o el perfecto fin de fiesta de una tarde entre cañas y amigos.
Es por momentos obsesivo, creerse en posesión de un destino, hasta que descubres que por bien que sepas el guión, siempre hay un renglón torcido, y lo mejor...¡nunca suena nada mal!
Te acurrucas en la almohada, y echas cuentas otra vez, el día fue como preveías, improvisaste con soltura en un caos ordenado.

7 de enero de 2013

F-L-an

¡Venga, anda, que vas a llorar, que te vas a reir, que me vas a gritar! Y bueno, movimiento, baile final, kilómetros de paseo y luego a dormir en el sofá, a sestear. 
Ser el próximo proyecto de carrera en un futuro desdibujado, ser también el foco de todo pellizco dialéctico. Y ser de aquellas que posan el fotógrafo de una visita imprevista.
Y no entender lo que te dicen, y pensar...¿me lo estará diciendo a mi? Pues no sé, elige, porque esa es la cable, digo clave, digo que se me cubre la clable de aquello que cabe en cada cal y arena.
¡Qué desigual! Total, que si digo la verdad, la verdad es que no puedo decir lo que imaginas que ves cuando ves con claridad, supongo que puede ser algo así, como aquello que casi todos sienten, como aquellos que imaginan que finalizarán en un pasillo oscuro, en un ligero sofá, en una mullida almohada, o en un perdido diván, la cosa es estar acompañado, la X de la duda es vivir esos instantes como un FLAN.