Fijate tú que en el diccionario, esta mañana cuando lo miré, junto a la definición de guapa, venía una foto tuya, y junto a la de felicidad, venía otra de nosotros montados en un columpio.
¡¿Qué tontería más grande, verdad?! Debía estar soñando, en el momento ese raro y maravilloso en que sabes que estás despierto y no quieres despertar.
Pero es que tienes ese toque especial que me emboba. Se me cae la baba al pensar que un día de estos seremos más que amigos, se me cae la baba al ver que me voy despertando y eso que pensaba antes es pasado, que ahora lo que somos es...uhmm, lo diré de forma divertida: compis de ducha, mitad y mitad de la tarta de la felicidad, cuarto y mitad de cursilería para llevar, por favor.
No salir de la cama en semanas, encontrar tu punto G, tu punto R de risa, tu punto C de cosquillas, y demás puntos de tu cuerpo que pueda besar y crear una norma que prohiba que entre tus dedos y los míos corra el viento. A eso me dedicaré, con ganas desde ahora, con fe ciega en que si estás conmigo, lo conseguiré, porque algo tan bonito como tú se merece todo eso...y lo que venga después.