5 de noviembre de 2011

Requeteque!

Fijate tú que en el diccionario, esta mañana cuando lo miré, junto a la definición de guapa, venía una foto tuya, y junto a la de felicidad, venía otra de nosotros montados en un columpio.
¡¿Qué tontería más grande, verdad?! Debía estar soñando, en el momento ese raro y maravilloso en que sabes que estás despierto y no quieres despertar.
Pero es que tienes ese toque especial que me emboba. Se me cae la baba al pensar que un día de estos seremos más que amigos, se me cae la baba al ver que me voy despertando y eso que pensaba antes es pasado, que ahora lo que somos es...uhmm, lo diré de forma divertida: compis de ducha, mitad y mitad de la tarta de la felicidad, cuarto y mitad de cursilería para llevar, por favor.
No salir de la cama en semanas, encontrar tu punto G, tu punto R de risa, tu punto C de cosquillas, y demás puntos de tu cuerpo que pueda besar y crear una norma que prohiba que entre tus dedos y los míos corra el viento. A eso me dedicaré, con ganas desde ahora, con fe ciega en que si estás conmigo, lo conseguiré, porque algo tan bonito como tú se merece todo eso...y lo que venga después.

2 de noviembre de 2011

Sin cielo

¿Y si te digo que podría pasarme una noche entera hablando contigo, pero que en los ratos libres de silencio lo que me apetece es besarte, te lo creerías? Pues ve haciéndote a la idea, porque no entiendo vivir sin estar contigo, ya sea lengua con lengua, ya sea boca con boca, ya sea palabra con palabra, lo importante es tocarte, comerte, abrazarte, subir la temperatura, ruborizarte, cogerte de la cintura, reirnos y pasar de lo que diga la gente.
Y dedicarnos a escandalizar, a causar envidia, a romper tópicos de aquello y de eso que puede salir mal. ¿Sabes que digo? Que si sale mal, si la cosa se tuerce, te agarro bien fuerte, te muerdo la oreja, y lo que pase, pasará, sobrevivimos a cosas peores, y sobreviviremos a eso.
Porque dicen que el amor todo lo puede, el amor lo perdona, el amor blablabla... Tú y yo, y vosotros, los demás, conoceis esa historia, esas bobadas de que venimos de un sitio y vamos al más allá. 
A mí no me importa, a mí lo único que me interesa es tocarte el culo, comprarte una falda, bailar como pueda, no sé, vivir fuera de las películas de amor, pero también fuera de la vida real, que todo sea tan perfectamente inadecuado que no lo cambiemos por nada.
Supongo que me entiendes, porque te estoy sintiendo guiñar... si no me equivoco, cualquier día de estos brindaremos con champán.