4 de enero de 2011

Quitate las gafas de sol...

La brisa del mar me sabe genial junto a tí, casi tan bien como sentir que lo único que hay entre el sol y yo eres tú...
Ver tus dedos cruzados en tu pelo, tratando de alcanzar las motas de arena que se enredan en tí, eso me resulta tan grande, tan difícil de medir, que simplemente me deja boquiabierto...
Me gusta tanto y tanto tumbarte en la toalla, y llevar mis manos a tu espalda, y que cierres los ojos tras tus gafas, y desear que nos mire toda la playa, porque sé que mi tesoro no está enterrado y ellos podrían admirarlo...
Y cuando te levantas y  tus pies tocan ese agua de mar tan dulce como salada, tengo miedo, un miedo inocente, porque sé que no, pero a veces me pareces tan bonita, que creo un poquito en las sirenas...
Me dices que eso es una tontería, y yo lo sé, y te recuerdo que me encantan las tonterías casi tanto como me gustas tú...

1 de enero de 2011

Nada nuevo...

Escala, escala, sube, tropieza, pierde la fe, sigue subiendo, retrocede, pierdete, busca un camino, equivocate...
Nada, chapotea, atragantaté, vive salado, endulza la arena, doblate ante tu mundo, y él te devolverá la reverencia, sin miedos, sin perder la paciencia, pensando dos veces que no tienes porque pensar demasiado...en su justa medida, es cuestión de aprender...
Aprender a templar, a enfriar situaciones, a encender sentimientos, a moderar discusiones, a avanzar por las noches, a descansar cuando uno quiera, a vivir siempre que se pueda...