6 de noviembre de 2010

A veces lo parece...


Parece que me están engañando...
Parece que estoy perdido mientras espero...
Parece que sé tanto que realmente me doy cuenta que no sé nada...
A veces parece que sólo soy yo, cuando realmente, es todo lo demás...
A veces cambio de parecer...
A menudo uno acaba creyéndose lo que parece ser verdad, y no por ello es verdad...
Y otras veces, otras veces resulta que vuelves la espalda al camino que seguías, y vuelves a empezar...
¿Por donde te preguntarás?
Pues empieza por ese primer saludo, por esa primera despedida, por esa primera añoranza cuando te vas a dormir, por ese cosquilleo en la espera a una tardanza, por empieza por el final, ¿qué final? pues muy fácil, la culminación de lo que querías, un beso, un cierre de un libro, un beso, un enorme abrazo, un beso, un último trago, un beso, una firma... ¿me estoy repitiendo? Espero que todo esto no sea más que una mera obra donde al mismo tiempo se combina lo recto y lo curvo, lo simétrico y lo chocante, lo real, y lo que creemos que es irreal, y siempre acaba por dejarnos en evidencia, ¿por qué? porque la realidad supera a la ficción...

Me gustaría ser capaz de... decir que no, simplemente eso, es mi mayor deseo, porque de él vendrá todo lo demás, ser yo mismo cuando me apetezca, y ser lo que quieras que sea cuando me vea capaz, pero siempre en un dulce equilibro entre mis decisiones y tu sonrisa, entre nosotros y yo mismo... es muy complicado, pero, ¿rendirme yo? No hoy, no mañana, no creo que esté listo para rendirme nunca, sería una tragedia...

Decir algunas cosas es muy fácil, ¿cuáles?
Pues mira, te pondré el ejemplo del me caes bien, del eres buen colega, del eres muy gracios@, del jajajaja, del jojojojo, del "me has matado", del "que cosa tan rara estás hecha...", del... Te Quiero...
Todo eso es tan fácil decirlo, ¿cuando? cuando no lo sientes, por supuesto, cuando lo sientes, realmente, no lo dices, o lo dices sabiendo que sobra, que es un mero adorno...
Un susurro vale dos horas de chat, al menos para mí, y para tí, y para cualquiera que susurre, y lo sabemos todos...
Y todavía no he perdido la esperanza de susurrar, de decir de verdad lo que digo de mentira pero siento a rabiar...
Y todavía no he perdido la fe en mí, una fe que se mantiene pese a los golpes, ¿qué golpes? yo no te los diré, no a tí que los sabes...
Y aún no he perdido las ganas de ganar, las ganas de tener paciencia, las ganas de escribir, las ganas de, simplemente, ser feliz...
Y guardo un trocito de mí para regalarte cuando realmente te des cuenta de que te pertecene... Quiero ser surrealista, como la vida misma...
Quieres ser pasión, porque todavía no sabes que lo eres...
Quiero acabar ya, pero no te diré con qué...
Quiero dejar claro que nada de lo que he dicho nunca lo he dicho absolutamente por tí...
Quiero afirmar locamente que todo lo que hago lo hago motivado por tí...
Quiero, además, confirmar que sí, que me contradigo, que soy bipolar, que choco constantemente, que carezco de principios que no cambien en un anochecer, que hoy soy A y mañana seré B, quiero simplemente ser feliz...
Y por supuesto, sólo me queda una cosa realmente útil por decirme más a mí que a tí... NUNCA ES  DEMASIADO TARDE...

¿Para qué? Para nosotros...

5 de noviembre de 2010

Descarrilar


Descarrilo, descarrilas, descarrila, descarrilamos, descarrilad, descarrilen…
Es muy aburrido tener ya escrito un destino, es muy cansado seguir por una vía ya hecha, mejor saltarse semáforos, mejor atravesar encrucijadas con los ojos vendados, mejor vivir sin indicaciones, mejor, mucho mejor vivir mirando hacia arriba, porque así no vemos lo que tenemos delante, no nos dejamos amargar por lo que tenemos a nuestros pies, y no se nos olvida lo que vimos antes… mucho mejor mirar a la vida como parte de ella, y no como dueño…
Me molesta el ruido, la impuntualidad, lo racional, lo irracional, los sueños, el no soñar, los planes, la incertidumbre, todo me molesta, y no me detengo ahí, me sigue molestando hacer deberes, tener que madrugar, dormir hasta muy tarde, forzar las cosas, estar sentado y dolorido, estar de pie y cansado, escribir hasta cansarme, no tener nada que escribir cuando estoy echado en la cama… ¿sigo? A mí me daría igual seguir, total, ya no me importan las molestias… si dejo que me hundan, todo habrá sido en vano…
Me gusta la música, toda la música, por supuesto, todo lo que yo llame música, me gusta todo lo que yo pueda definir por mí mismo dentro de las definiciones que ya existen. ¿Cómo qué? Aire, calor, ruido, pasión, vida, chocolate, colores, opinión, palabras, soledad, compañía, existencia, cambio… son mil palabras con mil definiciones, y luego, están mis mil maneras de entender cada una de esas cosas…
Alargar las cosas a veces no funciona… a menudo parece un error y lo termina siendo, en mil ocasiones ha terminado por romper la cuerda, pero en otras, en las más especiales, alargar las cosas, hacerlas eternas es una cuestión de voluntad, y lo que nos ofrece esa oportunidad puede ser muy grande, ¿o acaso a alguien no le gusta vivir al borde del precipicio? No te mientas, yo ya no me miento, no nos mintamos, a todos nos gusta, al menos por un instante, y si es ese mínimo instante, querremos hacerlo eterno, hasta que nos cansemos, pues de eso, de eso hablo yo, del momento que va entre el instante que queremos hacer eterno y la eternidad que se pasa en un instante…
Parpadeo, parpadeas, parpadea, parpadeamos, parpadeáis, parpadead…
Y discuto, quiero discutir, me gusta discutir, ¿de qué? No sé, ¿elijo tema yo, o lo haces tú? Hablar hasta primeras horas… de la mañana, dormir hasta altas horas… de la tarde, soñar… soñar a todas horas… ¿cómo? Con los ojos abiertos, con deseos absurdos, con ilusiones que están cerca de ser verdad, con verdades que nunca serán alcanzadas completamente, con oscuridad, con luz cegadora… con lo que nos dé, porque, a día de hoy somos muy libres para elegir lo que vivimos, imagina todo lo que podemos hacer con todo lo que soñamos…
Y suenan ahora campanas de despedida… se apagaron las luces, y no sé si merece la pena seguir cuando se vuelvan a encender, o simplemente dejar mi cuarto desordenado… ¿tú qué harías?
Voy a saltar, el día menos pensado, me rompo… Será una nueva vida… Con Trocitos…